El doble discurso de la Guardia Nacional

por Viridiana Ramirez

Según el presidente Andrés Manuel López Obrador, la Guardia Nacional nos “ayudará” en nuestra relación con Estados Unidos deteniendo el flujo migrante; también sus integrantes acabarán con la corrupción, impunidad y malas prácticas en las instituciones policiales y nos liberará de la violencia y serán pieza esencial para reconstruir el tejido social y traer paz. Además, veremos los resultados de este proyecto en tres años y supuestamente respetando siempre los derechos humanos.

Llámenme incrédula, pero la verdad lo veo muy complicado, sobre todo porque a pesar de que han repetido hasta el cansancio que la Guardia Nacional será civil, la realidad es otra, lo que declaran y aprueban no va de la mano con los hechos.

Nada más basta con leer las declaraciones del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, y el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal:

“La Guardia Nacional será civil. No hay forma de que mantenga o se piense en la militarización. No hay ninguna duda de eso. Se profundiza el carácter civil, se profundiza la disciplina judicial y se garantiza el mando civil sobre todos los integrantes de la Guardia”, Ricardo Monreal, senador de Morena .

“Consecuentemente transmite (el presidente) por mi conducto la necesidad de replantear los términos del diseño original propuestos para la Guardia Nacional mediante las modificaciones constitucionales que esta Cámara de Diputado estime pertinentes para ubicar a este ente administrativo en el ámbito civil, dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana”, Durazo durante las audiencias públicas sobre la Guardia Nacional.

Contrario a esto, el domingo en el Campo Marte (sí, los lugares importan), el presidente anunció el inicio de operaciones de la Guardia Nacional. 70 mil elementos serán desplegados en 150 regiones del país, pero dicho proyecto poco tiene de civil, pues el comandante que la dirigirá es un general en activo; el 75% de sus integrantes vienen de las Fuerzas Armadas; y es la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) quien se está ocupando de comprar el equipamiento para estos “nuevos policías” (que poco tienen de nuevos y de policías).

Y sí, varios me lo dijeron, era demasiado bueno para ser verdad. La promesa de una estrategia distinta y civil hizo que me emocionara mucho (hasta las lágrimas), pero lo presentado por AMLO es (le duela a quien le duela) más de lo mismo, la continuidad de la estrategia militarizada de Calderón y Peña Nieto.

Poco quedó de aquel artículo 21 de la Constitución modificado hace unos meses donde se lee: “La Federación contará con una institución policial de carácter civil denominada Guardia Nacional”.

Y ¿por qué pueden hacer esto? Porque cuando reformaron la Constitución pusieron un par de transitorios que dejaban entreabierta la puerta para que este gobierno continuara con los militares en la calle y fuera el presidente quien pudiera nombrar a quien dirigiera a la GN.

Aun así, aun cuando existía la posibilidad de seguir con esta estrategia fallida, también cabía la opción de que realmente fuera una institución civil y pues no, dejaron pasar esa oportunidad. Yo, me siento traicionada, siento que nos doraron la píldora para que nos desarticuláramos prometiendo algo que nunca iba a llegar y que sus planes siempre fueron darle más poder a las Fuerzas Armadas. Lamentablemente, por lo menos en este tema, el gobierno de Andrés Manuel resultó ser exactamente igual que sus antecesores.

Y, por favor, no me vengan con que es de sabios cambiar de opinión, pues en un país con una estrategia militarizada desde hace más de 12 años que nos ha traído casi 250 mil asesinatos y 40 mil personas desaparecidas está probado que ese camino NO funciona.

Y les digo la verdad, me da mucho coraje tener que aceptar que este gobierno nos falló.

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